Lo más asombroso de llorar es que cuando empiezas, crees que no pararás nunca, pero en realidad no dura ni la mitad de lo que habías creido.
Morgenstern/Goldman
La princesa prometida
Lo más asombroso de llorar es que cuando empiezas, crees que no pararás nunca, pero en realidad no dura ni la mitad de lo que habías creido.
Morgenstern/Goldman
La princesa prometida